Los cambios en la mujer embarazada se producen de manera muy progresiva para permitir la adaptación del cuerpo de la mujer, el aumento de tamaño del útero (hasta 20 veces) va a promover cambios en la estética abdominolumboplevica, este aumento progresivo del útero va a ejercer una presión ascendente sobre el intestino delgado y el colon sigmoideo. El útero crece verticalmente provocando tensiones diafragmáticas y costales que obligan al sistema visceral a desplazarse posterior y lateral, por ello la importancia de una terapia manual y un ejercicio personalizado para liberar tensiones y mejorar el espacio y la adaptación del cuerpo a estos cambios. Asimismo los ligamentos redondos, útero sacros y anchos del útero que actúan de sostén sufren una gran adaptación ya que deben asimilar este gran crecimiento y verticalización uterina y esto conllevan modificaciones en la estética lumbopelvica y posibles molestias, la terapia manual y el ejercicio con un fisioterapeuta especializado te ayudará a que tu cuerpo se adapte mucho mejor, eliminar tensiones, además de mejorar la postura y así prevenir de posibles dolores lumbares, ciática, pubalgia…además de fortalecer la faja abdominal (músculo transverso) evitando la diastisis y ayudar al bebé a salir en el momento del parto.
Durante el primer trimestre del embarazo, aumentan los niveles de relaxina y alcanzando el máximo nivel en el parto. La relaxina es una hormona hipotalámica que provoca las contracciones del útero, regula la fisiología del colágeno y estimula la secreción de leche de la glándula mamaria, incrementa los niveles de agua en las células y en todas estas estructuras, aumenta la laxitud del tejido conjuntivo, según estudios y la experiencia en consulta, aparece un exceso de laxitud ligamentosa en el último trimestre que produce inestabilidad articular que predispone a la aparición del túnel carpiano, dolor lumbopelvico o esguinces articulares.
Por ello en Ginefit vamos a tratarte con terapia manual y osteopatía obstétrica para suavizar prevenir y mejorar estas molestias.
Otras de las molestias que aparecen en la mujer embarazada y muy común es el dolor lumbopelvico debido a la alteración de la postura, laxitud de ligamentos, la falta de tono en el musculo transverso del abdomen y retención de líquidos. En la preparación al parto hacemos un gran trabajo con el beofeckback y ejercicios de tronco para activar la musculatura del transverso y así fortalecer el core que abraza la casita del bebé, además el drenaje linfático manual y presoterapia para evitar la pesadez y la retención de líquidos y terapia manual.
La hiperestrogenia permite una mayor laxitud al tejido conjuntivo, es fundamental para el momento del parto aunque también lo produce en el sistema visceral al aumentar la longitud y la movilidad uretral, dando lugar al descenso de órganos pélvicos, disminuye la fuerza del músculo elevador del ano y la resistencia uretral para contener la orina. Además un aumento de peso, una postura inadecuada, la práctica deportiva hiperpresiva y el estreñimiento serán los responsables de producir incontinencia urinaria, descenso visceral, diastasis abdominal, prolapsos…
Estos cambios fisiológicos y biomecánicos puede provocar disfunciones del suelo pélvico en la mujer embarazada. La IU de esfuerzo en el tipo más común de incontinencia en el embarazo y la incontinencia anal (gases, heces) aparece aunque menos.
Los días previos al parto, el feto se aproxima al estrecho superior de la pelvis, de esta manera el diafragma tendrá más espacio para moverse en la respiración pero por otro lado causará una mayor compresión pélvica, vesical, intestinal y vascular siendo la causa de producir incomodidad a la mujer embarazada, con sensación de ganas de orinar a cada momento debido a la presión de la vejiga, estreñimiento, congestión pélvica, etc. Por ello en el tratamiento de preparación al parto tratamos a la mujer embarazada haciendo hincapié en la terapia orientada para aliviar estos síntomas previniendo antes que no aparezcan con la terapia manual obstétrica más adecuada y personalizada en cada consulta y etapa gestacional.
Aparecen las contracciones de Braxton Hiks en la semana 20 aproximadamente, cada vez serán más frecuentes e intensas, incluso dolorosas hasta el punto de comenzar a borrar el cuello del útero y generar la expulsión del tapón mucoso que sirve de barrera protectora y se expulsa en forma de fluido gelatinoso indica que se aproxima el parto en horas o días, esta fase, la del proceso de dilatación y la mujer tiene que conocerlas y tener herramientas para gestionar el dolor con ejercicios para que la pelvis esté libre y con movimiento, en Ginefit te preparamos para que las contracciones sean mucho menos dolorosas.
En la fase de expulsión, primero se produce la dilatación completa del cuello y un descenso fetal pero aún no es el momento de los pujos. Después hay contracciones de expulsivo con dilatación completa. Y en la fase de alumbramiento es mejor que sea activo para acortar los tiempos y disminuir riesgos.
Es durante el expulsivo donde la mujer puede sufrir mayor trauma perineal, en forma de desgarro, episiotomía, el esfínter anal… Las lesiones ligamentosas, nerviosas a nivel del nervio pudendo son otras posibles afectaciones que podemos evitar y en Ginefit te ayudamos a evitarlo.